Álbum de Recuerdos

Fotografias de José Luis Mac Louglin

Andresito, Polo, Pipe Hercovich, Oscar Bianconi y Beppo Andrioli

El profesor José María  Lunazzi

era un socialista libertario. Anduvo entreverado en la guerra civil española junto a David Kraiselburd, quien fuera director propietario del  diario El Día de La Plata. Fue maestro rural en La Pampa ,  y ejerció la docencia en la facultad de filosofía y letras en la Universidad Nacional de La Plata.

Fue creador junto a Cándido Moneo Sanz del Festival de cine y teatro infantil de la ciudad de Necochea.

Varias anécdotas lo retratan como un personaje cálido y simpático. Aquí les dejó un par de ellas: En una revuelta estudiantil, la policía bonaerense andaba buscando a un profesor universitario que se había escondido presumiblemente en la localidad de Berisso, se trataba del profesor Lunazzi, y se comenta que el superior que estaba a cargo de la comitiva repetía en cada sitio que requisaba que estaba tras la captura no de un profesor de filosofía y letras, sino de un profesor de “filosofía eléctrica”.

Otra anécdota digna de ser destacada es la que: a raíz de haber sido expulsado de la Universidad por su pensamiento libertario, escribió una carta dirigida al rector, en la que donaba su cadáver a esa casa de altos estudios para que los estudiantes de medicina tuvieran materia de práctica. Una visible humorada del maestro Lunazzi que cerraba la nota diciendo que ya que no podía entrar vivo a la Universidad , lo dejaran entrar muerto.

El profesor José María Lunazzi, estuvo a cargo de la presentación de mi libro de poesía, Todos los pueblos, mi pueblo, junto a Cipriano Reyes en la sede de la Asociación  Judicial Bonaerense en abril de 1982.-

 

 

 

PEREZ IDALGO. HOMENAJE.

Jose Perez Idalgo (Ricardo Arce) Actor. Un Quijote de Radio

PEREZ IDALGO. HOMENAJE.
Este texto fue preparado para decir en la radio donde José Perez Idalgo trabajaba al momento de morir: FM Universal, ubicada en la calle 75 entre 1 y 115 de la ciudad de La Plata.-
Asi como está escrito fue leido ante los mícrofonos en presencia de sus dos hijos Hernán y Eray Arce, y que ahora en estos dias se me ocurrió rescatar para publicarlo en este espacio de face como parte de ese caudal de pequeñas biografias, de seres entrañables, con los que alguna vez nos cruzamos en la vida, y que me he propuesto modestamente homenajear a través de estas evocaciones. Muchas Gracias… Raúl Beppo Andrioli.-

Este trabajo está dedicado a un actor que se quedó sin escenario. En mi país hay por lo menos, dos clases de actores, como hay dos clases de seres humanos con dos destinos diametralmente opuestos. A unos pocos la vida les canta, les arrulla canciones de cuna. A otros que son muchos mas, les da de palos, les siembra el camino de ingratitudes y amarguras. Los actores de la televisión, los famosos, los mimados por el éxito, no están obligados además de transitar esa suerte, en convertirse en buenas personas y ejercer verdaderamente esa solidaridad que en muchos casos pregonan. Y por otro lado, lejos pasando las mil y una peripecias se encuentran los olvidados, los que se quedaron sin escenario donde poder expresarse. Entre esos tantos desplazados estuvo Ricardo Arce. José Perez Idalgo. Un actor que dio hasta el último día de su vida una batalla sin igual, por mantener a toda costa su sueño de teatro. Como los tiempos para trabajar sobre las tablas se habían complicado, se refugió en el mundo de la radio, con la idea de que tal vez pudiera resucitar el ya desplazado radioteatro. También allí se le cerraron las puertas. Tampoco allí pudo salvar el barco que se hundía. Perez Hidalgo, murió víctima de un cáncer fulminante de pulmón, el miercoles16 de marzo del 2005, a las 22.30, en la cama numero 18 del pabellón número 5 del Hospital San Juan de Dios de la ciudad de La Plata. Claro que, este es un dato para la mera estadística. El certificado de defunción, nunca denuncia una verdadera causa, porque la muerte obedece a una causa mas profunda, que nunca queda escrita en ese papel ingrato y mucho menos en la memoria colectiva. ¿De que cosa, se muere realmente una persona?. Perez Hidalgo, o Ricardo Cipriano Arce no murió por cáncer de pulmón, ese fue un pretexto, un rótulo de ocasión como para justificar la muerte, como para decir que murió de alguna cosa. Perez Hidalgo murió de algo mucho peor, murió por asfixia de expresión, porque no pudo decir cuanto sentía y como sentía, se murió por la pena que le provocaba obligarse a callar, por el derrumbe estrepitoso de la sordera de su tiempo y de su gente. Por el desbarrancadero a que remite la ausencia de sentidos en todos los frentes de la lucha. Muerte muy común por estos días en que no podemos, ni encontramos la forma de expulsar nuestra impotencia, la tragedia que, desde el poder establecido, reviste mil modalidades distintas de asesinarnos por exclusión o indiferencia. Y este doloroso trabajo de evocarlo, es un hecho necesario para mantener viva la memoria y hacer un poco de justicia con uno de los seres humanos que no pudo en esta vida demostrar todos los valores que poseía. Acaso ¿no está pasando lo mismo con mucha gente valiosa, a la que por el ruido y la torpeza y la liviandad con que nos empujan a tomar la vida, no nos da tiempo a decirnos las cosas, a madurar, a crecer a expresarnos?
Perez Hidalgo, como dije, buscó en la radio un amparo que tampoco encontró. Las radios Fm, que como la mayoría de las cosas gozan de un nacimiento benigno, con el tiempo, mas tarde o mas temprano desvían los rumbos para los cuales fueron creadas, y entonces como ocurre con las reglas del poder, en general, el dueño de la radio es el único que gana algún dinero, ante la desesperación de gente que paga para hablar, en un medio donde nadie o muy pocos los escuchan. En el otro extremo, los exitosos, ganan fortunas con sus discursos vacíos, que paradójicamente grandes multitudes, sí, escuchan, en un espectro que en la mayoría de los casos cubren la superficie de todo un país, y en muchos casos de muchos otros países que hablan un mismo idioma..
Esto se traduce de una manera muy simple, las multitudes escuchan lo que no es necesario escuchar, y los que quieren decir algo importante, no son escuchados. Ya no hace falta perseguir a nadie, se los deja afuera y se mueren solos, y por supuesto nadie se entera nunca ¿de que mueren?, los que se mueren solos.
Me gustaría en primer lugar, corregir la intención de estas palabras. Su destino. A quien van dirigidas. La palabra homenaje me resulta vacía, gastada, usada hasta el hartazgo en un compromiso de ocasión, un cumplido, un simple cumplido con alguien a quien se decide por una pequeña razón, y hasta por capricho, recordar. Y en este caso quiero decir que, para mi, hablar de alguien como Ricardo Arce, quien se fabricó, de la noche a la mañana el seudónimo radio teatral de José Perez Idalgo, tal vez para escapar de ese destino gris y monótono en el que había caído, como quien se cae en un pantano sin fondo, hablar de Ricardo, es como hablar de mi mismo. De nosotros mismos, los artistas que intentamos desde el oficio, transformar alguna cosa, dejar una impronta, hacer un pequeño aporte en nuestro paso por la vida, aturdidos como estamos de demasiado material que conforma pero no transforma. Vivir esta hermosa aventura que nos toca al nacer, atento por ejemplo a aquel precepto antiguo que sugiere la realización de tres obras elementales a cada habitante del planeta: Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro. Y si bien Perez Hidalgo no escribió ningún libro, aunque se puede decir que lo escribió con sus acciones. Tuvo dos hijos… y nos dejó plantados, contra su voluntad, esperando el fruto de su obra.
¿Porque tendría que hablar de un ser humano, que por mas que lo intentó y lo intentó, no trascendió?, y ¿por qué no hablar de un ser humano así?, cuando abunda tanto artistejo que por el solo hecho de aparecer en televisión parecería leerse en sus rostros que están en el derecho y en el ejercicio de “comerse a los chicos crudos”, de “llevarse el mundo por delante”. La televisión no fabrica ya con tanta facilidad ídolos de barro, sino ídolos de humo, que no alcanzan a nacer cuando ya se han evaporado. Recordemos al pasar la alusión directa que hizo no hace mucho Umberto Eco a propósito de la saturación televisiva, cuando dijo que: “la televisión ha caído en tal desprestigio, que ya es un prestigio no aparecer en ella”.
Un hombre puede llegar a ser tan tímido y tan pobre, y tal vez tan bien educado, que puede llegar a morirse tan silenciosamente , sin que lleguemos a darnos cuenta, de que alguien valioso existió, estuvo entre nosotros y se fue de esta vida sin alcanzar a decirnos nada…
Esto que voy a decirles parece broma. Pero tengo necesidad de decirlo así. A Perez Idalgo, lo mató la letra T, si, si la letra T, esa letra inicial T, con la cual empiezan, curiosamente, las palabras teatro y tabaco, y no es está una burda alusión a Chejov, y su memorable monologo: Sobre el daño que hace el tabaco, porque a él le hicieron de verdad un daño mortal, el mal teatro y el mal tabaco que como consecuencia del mal teatro dejó que le asesinaran los pulmones.
Pero aquí cabe aclarar, sino el concepto queda incompleto, que el mal tabaco y el mal teatro, son dos plagas que, como tantas otras, crecen en los países pobres y mezquinos donde, los gobernantes no dejan a sus gobernados dar lo mejor de sí para la libertad y la equidad.
Quien conoció a Perez Idalgo en los últimos tiempos, se perdió de saber de donde venía, quien era Ricardo Cipriano Arce en realidad. Yo lo conocí con su primer nombre, siendo un muchacho joven, con una voz muy especial y firme que se destacaba ampliamente entre las voces. Lo conocí dueño de los escenarios, con todas las de ganar, cuando yo me encontraba cursando preparación del Actor en la escuela de teatro La Plata, lo conocí en la representación de esa obra que escribieron los hermanos Enrique y Armando Santos Discepolo, El Organito, con dirección de Roberto Conte y con un elenco compuesto por….Ricardo Arce, Jorge Gracio, Elena Chiani, Miguel Betinatti, Angelina Vogue. Hugo Tosi y Jose Natoli
Y volví a encontrármelo mucho tiempo después, unos pocos años antes de su muerte. Ya como un caballero vencido, derrotado, transitando las sombras del olvido. Víctima de un exilio interior, como obligado testigo del ocaso, y así supe que todo ese tiempo que dejé de verlo había estado buscando un refugio en la radio para seguir manteniendo una lucecita pálida y débil de lo que había sido para él, lo que para muchos, esa dulce gloria: el fuego sagrado del teatro.

Así fue nuestro reencuentro. Yo estaba preparando el festejo de mis primeros 15 años con los títeres, y se me ocurrió sumarme al carnaval del hospital Melchor Romero, desfilando junto a murgas, carrozas y comparsas de la zona, con un camión que transportara desde el primero hasta el último, todos los títeres que hasta ese momento había creado.
Polo Lofeudo y toda la gente que organizaba esos festejos estuvieron de acuerdo y un domingo de carnaval con el camión de Eduardo Vaca, desfilamos triunfalmente locos, enfermeros y amigos agitando muñecos en las manos como si fuesen banderitas de colores. Y en la primera vuelta del circuito, el camión se detuvo frente al palco y allí Perez Hidalgo, me hizo uno de los reportajes mas emocionantes de mi vida. El preguntaba desde el palco y yo contestaba desde la caja del camión como una metáfora de las dos orillas, como dos amigos separados por un río, y creo que allí me di cuenta que el tiempo había pasado mas rápido de lo que pensábamos y ya le estabamos empezando a decir adiós a la juventud, adiós al carnaval de las ilusiones mas grandes de nuestras vidas. Va tema Adiós Juventud.

Después lo vi transitar esos caminos desolados buscando una radio donde decir sus cosas, como un sediento busca un oasis para saciar su sed. No podía evitar compararlo con esos príncipes que de la noche a la mañana se volvieron mendigos y poblaron los suburbios de Francia, cuando las primeras guerras asolaban a Europa, o con nuestros crotos de La Pampa, caminando a los costados de la vía, trepándose a los trenes cargueros que llevaban el rumbo de las cosechas de la tierra. Esos hombres que se ganaron el apodo de peones golondrinas.
Pero Perez Hidalgo, se había convertido en un vagabundo de ciudad, atrapado en el trayecto entre su casa y la radio en la que estuviera trabajando. Tenía a diferencia de los crotos, una figura elegante y bien prolija, unas ropas claras y livianas, lavadas hasta la transparencia, ropas todas muy conservadas, que acusaban la gloria de épocas pasadas, y un sombrero contrabandista de paisajes. Con esa vestimenta, me recordaba a un poema de neruda y a una canción venezolana que parecen haber estado escritas para él. La canción y el poema. (poema reelaborado con la inserción de Luna Llena de Gaetano Veloso).

UN HOMBRE ANDA BAJO LA LUNA.-
Pena de mala fortuna
Que cae en mi alma y la llena.
Pena. Luna
Tu vida como ninguna
Camina bajo la luna… Perez Hidalgo.
Y como si la ciudad fuera, toda, toda un escenario
Le vas cantando al oído tu amor grande por el teatro
Por el teatro y por la radio
Calles blancas, calles blancas
Siempre ha de haber luna, cuando
Por ver si la pena arranca, ando y ando

Pérez Hidalgo recuerda, recuerda mientras camina bajo la luna.

Recuerdo el rincón oscuro,
en que lloraba en mi infancia
los líquenes en los muros
las risas en la distancia
Sombra… silencio, una voz que se perdía
La lluvia en el techo atroz
Lluvia que siempre caía
Y mi llanto, húmeda voz que se perdía
… y lo peor, la indiferencia
y las puertas que se cierran

… llamo, y nadie responde
se anda por seguir andando
Andar, andar, ¿hacia donde?
¿y hasta cuando?
Nadie responde y se sigue andando

Y ESE AMOR DESENCONTRADO.-

Amor perdido y hallado
Y otra vez la vida trunca
Lo que siempre se ha buscado
No debiera hallarse nunca
Uno se cansa de amar
Uno vive y se ha de ir
Soñar… ¿para que soñar?
Vivir… ¿para que vivir?

Siempre ha de haber calles blancas
Para caminar soñando
Cuando por la tierra grande
Pérez Hidalgo ande y ande
Por ver si la pena arranca
Ande en noches sin fortuna
Bajo el vellón de la luna
Como las almas en pena.
Pena de mala fortuna
Que cae en mi alma y la llena.
Estos versos de Neruda.
Pena. Luna
A JOSE PEREZ HIDALGO
QUE SIGUE FIEL A SUS SUEÑOS
CAMINANDO, CAMINANDO BAJO LA LUZ DE LA LUNA
HACIA LA RADIO, HACIA EL TEATRO
QUE SON TODA SU FORTUNA.-

El iba a soltar la voz ante un micrófono, como quien suelta un pájaro herido que no alcanza a volar. Ese pájaro herido era su arte, un pájaro que se extravió de la bandada, que se quedó solo sobrevolando alrededor del nido. Yo había visto en mis viajes por el país haciendo títeres, a muchos enamorados de la palabra, de la poesía, del teatro que iban con su música y algún libro bajo el brazo, a la radio del lugar como a un feliz confesionario, y en muchas ocasiones me entrevistaron como el juglar que anda de paso. Ellos elogiaban mi oficio y yo me llevaba conmigo la sensación de haber estado con amigos de años. La radio hermana, gratifica, nos hace viajar por paraísos impensados. Un día se me reveló una definición, deduje: estos viajeros del espacio no son otra cosa que “Quijotes de Radio” y así los bauticé para mis adentros, y después, mucho tiempo después tuve mi propio programa al que le puse ese nombre. Pero lo curioso de todo esto es que ese concepto terminó de cobrar forma en el genio y en la figura de José Pérez Hidalgo. Cuando lo vi tan ajeno a toda cosa que no fuera la radio, empecinado en gran parte en la resurrección del viejo radioteatro, caminándose distancias enormes a pequeños reductos transmisores, ocultos, anónimos, inexistentes, todas voces fagocitadas por las dos o tres grandes radios de Buenos Aires y alguna poderosa local. Voces que cruzan en vano la inmensidad del espacio y que no llegan ni siquiera a golpear débilmente las puertas de los oídos, de los habitantes de la reina sordera hechizados por los ruidos del progreso. Entonces ligando el nombre al oficio, José Pérez Idalgo, como el inmortal personaje de Cervantes, el ingenioso hidalgo don quijote de la mancha, se me ocurrió bautizarlo un poco en broma un poco en serio con el mote de: el ingenioso Hidalgo don José Pérez de la Granja, que era el barrio de La Plata donde él vivía.
Y así entre gallos y medias noches ensayábamos cuentos, tomábamos mates, el me acompañaba con los títeres y yo lo acompañaba a hacer radio, soñábamos con que algún día la cosa cambiaría…

La Tapera del Boliche de mi Abuelo Federico Andrioli en Azul

Ruta 3 y Circunvalación (ya demolida)

Dario Vittori abordado periodistícamente por aquellos

“juveniles cronistas” Beppo Andrioli y el ruso Mañandés

Beppo entrevistando a Milagros de la Vega, en la Escuela de Teatro La Plata,  allá lejos y hace tiempo

DOS PALOMAS SOBRE LA MÁQUINA DE ESCRIBIR. TRIBUNALES.  ARCHIVO PENAL 79/80.LEJOS DE TODO, SIN EMBARGO YA ESTABA URDIENDO LA POESÍA. DESPUES LLEGARÍAN LOS TITERES. ESAS DOS PALOMAS, ¿HABRÍAN VENIDO A INVITARME?… ¿A RESCATAR DEL TEDIO DE OFICINA A BURTEBLY EL ESCRIBIENTE SALIDO DE LA PLUMA DE HERMAN MELVILLE Y ENCARNADO EN MI? . ESTO ES LO QUE SIENTO AL CONTEMPLAR LA FOTO. LAS DOS PALOMAS REPRESENTANDO, UNA,  LA POESÍA Y LA OTRA ,  EL ARTE Y OFICIO DE LOS TÍTERES, Y EN MEDIO DE NOSOTROS, LA MÁQUINA DE ESCRIBIR, LA HERRAMIENTA JUSTA PARA EXPRESAR LOS SUEÑOS, LAS IDEAS. LOS TESTIMONIOS DE NUESTRAS VIDAS.-

 

 

MIGUEL ANGEL VILLANUEVA DE SANTA ROSA LA PAMPA,  ESTABA ESTUDIANDO ARQUITECTURA , EN LA PLATA. VIVÍA EN UNA CASA LEGALMENTE TOMADA POR UN GRUPO DE ESTUDIANTES, (EL TRONQUITO- PROPIEDAD DE LA FAMILIA CAMPODONICO DUEÑOS DE UN FAMOSO MOLINO) Y EN SUS TIEMPOS LIBRES ACOMPAÑABA A RAUL ANDRIOLI EN SUS GIRAS TITIRITESCAS.

ESTA FOTOGRAFÍA FUE TOMADA CUANDO SE DISPONÍAN HACER UNA GIRA POR EL OESTE PAMPEANO.MIGUEL ADEMÁS COMPUSO LOS PAPELES DEL PELUDO BATATERO Y EL OSO EN LA OBRA CABALLOSOMONO, JUNTO A CARLI MELI Y EL PROPIO BEPPO.HOY MIGUEL ANGEL VILLANUEVA ES PRESIDENTE DEL COLEGIO DE ARQUITECTOS DE LA PAMPA

GUY WILLIAMS, EL ZORRO TENÍA UN CIRCO PROPIO. UN DIA RECALÓ EN LA PLATA Y CONCEDIÓ UNA ENTREVISTA A RAUL ANDRIOLI QUE POR ESE ENTONCES REALIZABA UNA CORRESPONSALIA DESDE LA PLATA PARA EL DIARIO EL TIEMPO DE SU CIUDAD NATAL DE AZUL.-

EL ZORRO SIN PELOS Y SIN MAÑAS.-
Por Raúl Beppo Andrioli.-

Hace algún tiempo, fui a visitar a un amigo músico, que vive en el barrio de Romero. Pedro Niveyro, que en ocasiones ha acompañado a Cacho Castaña en algunos de sus recitales por aqui y por allá. Aplicado guitarrista Pedro, es además docente en la especialidad, y enseña música en algunas escuelas de La Plata. Ya hablaré mas in extenso de este amigo cultor de la musica charrua, seguidor de un cantautor muy particular que se llamó Higino Mena.
Pedro Niveyro, al igual que Carlos Meli, otro amigo entrañable que se viene de la ciudad de 9 de Julio, distante unos 300 km de La Plata , una vez por semana a dar clase de música a los presos del penal de Olmos. Estos amigos entrañables se merecen ser evocados en este álbum de recuerdos, y asi confio en que irán desfilando, por estas páginas, en esta memoria colectiva y dislocada que quiero compartir con quien se avenga a hacerlo.
Pero en este caso lo que quiero contar tiene que ver con otra cosa. O con las mismas cosas. Todas las historias son eslabones de una sola cadena.
Este relato,tiene que ver con Guy Williams, el Zorro. El famoso héroe de nuestra infancia que aun resiste en los mediodias del trece. Y asi fue que a esa hora del almuerzo llegué a la casa de Pedro y lo sorprendi mirando al zorro en blanco y negro…y fue entonces que me confesó lo mismo que por estos dias otro amigo de mucho tiempo me acaba de confesar: Yo miro al zorro porque es un personaje rescatable de lo poco que queda de esa ilusión perdida que en nuestro tiempo fue móvil y esperanza de una sociedad mejor. Asi me lo dijo Héctor Norberto “pichi” Sánchez que se refugia en uno de los mas tradicionales bares de la ciudad, El Parlamento, en la esquina de la legislatura, frente a la Casa de Gobierno. Pichi como Pedro, miran el zorro por las mismas razones, porque es una serie que nos habla de ese heróe al que ya no se le hace lugar en este tiempo.
Y fue justo el 21 de marzo, cuando entramos en el otoño, que es como decir el momento en que los árboles de todo este lado de la tierra nos brindan su silencioso streep tease, en que en una de las mesas del Parlamento, Pichi Sanchez me desyuna (al mediodia) de su pasión por el zorro y de la muerte de un amigo poeta que ha ocurrido dias pasados. cuando nos dejara en los umbrales de marzo, Gustavo Javier Almeida, como un niño desertor de las escuelas, aprovechando las tradicionales y largas huelgas docentes, decidió hacerse la definitiva rabona, se tomó el barco del alcohol y la poesía para emprender ese viaje rumbo al lugar donde tal vez la utopia se haga carne.
Pichi, es el último bohemio, el último soñador, del que yo tenga conocimiento al menos por estos lares. Estaba ahi, como todos los mediodias, sentado en la mesa del parlamento, la mesa que está justo debajo del televisor, con un vaso de agua, que el mozo generoso que lo conoce desde siempre le ha servido como a un huesped honorario. Y entonces escuchándolo a Pichi, me transporto en el túnel del tiempo y mientras el sigue con sus evocaciones sesentistas y setentistas, yo me acuerdo de cuando con otro entrañable amigo, Daniel Osvaldo, el tano Polichella, nos ibamos también en una cruzada heróica con un grabador análogico y con su camara de fotos la famosa voiglander, que guardaba celosamente en un estuche de cuero marrón, nos ibamos a cazar mariposas, nos ibamos a entrevistar algunas estrellitas que destellaban sus luces por ahi, yo que sé, tantos recuerdos, se me agolpan… con Daniel Polichella nos colabamos en los teatros, nos ibamos a Buenos Aires, a entrevistar personajes del mundo artírstico, asi al azar.
Una vez fuimos a ver Domenico Modugno, que con 60 años cumplidos hacia la vertical en el escenario, encarnando un Cyrano de Bergerac impecable. Esa misma noche nos encontramos con Ibañez Menta en las puertas del Bauen, y también lo abordamos para entrevistarlo y acetptó y nos convidó a pasar a su su suite y nos sirvió unos vasos de wisky.
Nosotros no lo podiamos creer. Porque el mérito no era lograr una entrevista, sino acceder a personalidades encumbradas desde la representación de un medio tan pequeño, de un diario de pueblo, y de la forma tan desfachatada y audaz en que lo haciamos. Había algo extrañamente epopéyico en todo eso.
Y asi fue que entre esas tantas disparatadas aventuras, que elegimos entrevistar al zorro.
Que emoción, porque el zorro era un heroe de nuestra infancia, y estaba alli en un circo que habia montado en el bosque, creo que en los comienzos del invierno, como lo estamos en este momento, entre el otoño y el invierno… y todo es ahora una sola cosa. Pichi que sigue el episodio visto ya infinitas veces, como si lo estuviera viendo por primera vez, mientras conversa y se acuerda que lo vió a Martin Buber en el año 65, cuando dió una conferencia en el Teatro San Martin en capital federal, y que en ese momento en que habia iniciado la charla, se cortó la luz y que Martin Buber la siguió a la luz de una vela, porsupuesto sin sonido, ante un auditorio que los siguió entusiasmado palabra por palabra.
Y entonces mi imaginación viaja a la velocidad de la luz de la vela de Martin Buber, del teatro San Martin, a la plaza del mismo nombre acá en La Plata, donde sentados en una mesa del Parlamento, vemos al zorro mientras en la misma plaza los docentes protestan por el urgente aumento de sus sueldos. Y Pichi empalma un comentario sobre las profecias de Don Orione cuando dijo que el destino de argentina seria amarillo, porque en medio de todos los derrumbes recibiríamos la ayuda de China. Y dijo esto, justo, el primer dia de otoño, cuando las calles se alfombran precisamente de amarillo, y cuando tambien se vuelven en sepia y amarillo los recuerdos del zorrro, que persiste en los mediodias del trece, aun cuando Guy Williams ya hace rato se ha muerto y cuando acaba de morir Gustavo Javier Almeida, que seguramente se habrá visto alguna vez algún capitulo de la popular serie y que ahora se estará tomando un wisky con el zorro, con ese zorro que debe andar con el alma en pena de los heroes, sin pena, sin gloria, sin pelos ni señales, sin mañas … pero aferrado a la iusión de su sonrisa que nos queda como la luz de la vela de Martin Buber, que Daniel Osvaldo el tano Polichella nos retrató a los dos en esta bellisima foto de su voiglander…. donde resplandece como siempre su sonrisa.-

 

Mañandés, beppo, Horacio Pueblo Guaraní y Luis Alberto Castro

Cipriano Reyes, el profesor Lunazzi y Raúl Andrioli, en la presentación de Todos Los Pueblos, Mi Pueblo

Asociación Judicial Bonaerense, abril de 1982.-

 Beppo y su homenaje “escultórico” a Javier Villafañe.

El fugaz duo cómico “Cambalache”, con

 Jorge Rey y Raúl Andrioli, en los estudios

 de Radio Provincia (allá lejos y hace tiempo) .

 Por detrás Celeste Rey se asoma como

un anticipo de lo que es ahora una exitosa

cantante pop.-

ORESTE OMAR CORBATA

 

MUSEO YANA KUNTUR

Odín Gómez Lucero, poeta y escritor sanjuanino, inspector nacional de Escuelas, y su esposa, Nélida Heli Acosta, alias “Yana Kuntur”, pintora indigenista, formaron una indoblegable pareja de artistas.

De su amor por la tierra y por su gente nació este museo pictórico que desde hace muchísimos años esta emplazado en Hernández, en una tranquila cuadra, precisamente sobre la calle 516 entre 19 y 20.

Allí estuve hace muchísimos años, cuando recién había llegado a La Plata, entrevistando a Odín y a Yana para el diario El Tiempo de mi ciudad natal, Azul. Recordé en aquel entonces a mi única maestra de la escuela primaria, Celia Inés Gutiérrez de Selva que nos hablaba siempre de sus viajes por el país, y nos decía constantemente que lo primero era conocer la tierra que nos cobija.

Hoy ha pasado mucho tiempo, Yana y Odín, ya no están, pero la amistad con Jerónima Quiñones, Yurita y Jorge Ferrer Pelliza, sigue intacta como en aquellos años en que nos conocimos.

 TRIO LOS PANCHOSCIPRIANO REYESFACUNDO CABRALCHAVO DEL OCHONARCIZO IBAÑEZ MENTANORMAN BRISKI INVIERNO DE 75 EN AZUL

 CARTA PARA NORMAN

Querido Norman. Como Norman Mailer, como Norman Bethiune, el médico canadiense que recibiera en su momento Mao Tsé n Tun para felicitarlo…l
Te conocí en Azul en el año 75, ( ahí está la foto). Por ese entonces había decidido que todo artista que llegara por Azul debía entrevistarlo. Y así mas o menos lo hice. Con la audacia, mas que con la experiencia que podría tener un adolescente pobre de provincia en su afán por aprender algo… estuve entre otros, con Jorge Cafrune, Atahualpa Yupanqui, Astor Piazzolla, con Karadagian y contigo… entre muchos otros…
Y aqui debo decir que fue un impacto muy fuerte el que sentí, nunca en mi vida había visto a alguien que transmitiera tanta energia, tanta gracia y tanto dramatismo sobre un escenario. Tanta fue la intensidad conque vivi aquello,que después cuando se terminó de cerrar el cerco represivo sobre el horizonte de nuestras vidas, y la triple A te incluyó en las listas negras, por ese tiempo me instalé en La Plata y comencé a estudiar teatro, y en todas las peñas a las que concurría los fines de semana, sin que nadie me lo pidiera, movido por una fuerza que mas obedecía a un ritual de sobrevivencia que a otra cosa, me ponía tu traje, me vestia de Norman Briski, solo con un bagage de gestos y te imitaba con una convicción tan grande que suscitaba la admiración y la risa de todos.
Era muy loco todo eso, porque consciente o inconscientemente estaba, a través de esa acción, elogiando a un proscripto…
En algunos lugares se molestaban, porque estabamos ya en plena dictadura y no entendían como yo, repetía las pantomimas de alguien que como vos estaba prohibido y desterrado…
Norman, hoy a la vuelta de la vida, este modesto admirador tuyo, se encuentra conque no ha hecho otra cosa que dar vueltas en el aire, también como un payaso finisecular que ha perdido su circo…
Y cuando mi buen amigo Fabián, se ofreció llevar esta pequeña carta a tus manos, me dije… de algún modo esta es la forma de contarle estas cosas. Carta de un admirador a un admirado…y a la vez proponerte desde la posibilidad de escribir tu biografía (cosa que en una oportunidad lo insinuó Mario Stolovicki
cuando venias por La Plata hace algunos años a dar un taller en su espacio El Pasillo)
Eso por un lado y por el otro, poder hacer un espectáculo con mis titeres en tu teatro Kaliban…
Te dejo mis datos y espero que algún dia podamos sentarnos y charlar sobre este tema que para mi sería como un premio a la resistencia y a la vida. Un fuerte abrazo!!!! Raúl Beppo Andrioli.-
A mi blog podés ingresar poniendo simplemente en el google Soy Beppo.-

<lostiteresdebeppo@yahoo.com.ar>
celular 0221 15 6145334,

Mi encuentro

 

con Jorge Cafrune

Me llamo Raul Andrioli, desde hace mas de 20 años todo el mundo que me conoce me dice: “Beppo”gracias a que se les pegó el nombre del maestro de ceremonias de mi teatro de títeres. Estoy desde hace mas de treinta años anclado en La Plata. Pero mi patria es Azul, como ha dicho mas de un poeta, empezando por Rilke: la patria es la infancia. Allí en esa localidad que está justo en el centro de la provincia de Buenos Aires, jugué con juguetes de mi propia invención, allí por la radio empecé a apreciar y a querer a ídolos populares como el turco Cafrune, y de puro caradura, en mi admiración llegué a imitarlo. Por suerte muy pocos se enteraron de esta presunción. Hice todo el primario, en una escuela rural de chapa, con una única maestra, la señora Celia Inés Gutierrez de Selva, y llegué a ser el único alumno de la promoción de ese lejano sexto grado. Fue a instancias de esta maestra que continué el secundario. Con el secundario, descubrí la ciudad y el cine. Como no tenía plata para entrar todos los días, me las ingenié y le propuse al director del diario “comentar” las películas que llegaran a Azul, a cambio de que él me gestionara la entrada gratis, (no quería plata, sino poder ver cine, mucho cine), y así después de algunas idas y venidas logré mi propósito. Al mismo tiempo que comentaba cine, se me ocurrió entrevistar a los artistas que llegaban de la Capital Federal a brindar sus espectáculos. Así fue que entrevisté a muchos de ellos, el primero fue Eduardo Falú, la segunda Ginamaria Hidalgo, y el tercero fue EL TURCO. Esa noche de la entrevista lo esperamos en la puerta del Gran Hotel Azul, porque teníamos el dato que allí iba a alojarse antes del espectáculo. Se hacia tarde y no aparecía, con mi amigo Héctor Mañandez que también escribía poesía, y firmaba las notas como Tristan Calé Tostoi (yo lo hacia como Raúl Jacobson), nos entristecimos un poco, porque calculábamos que en el apuro, por presentarse a dar su espectáculo, no nos iba a poder atender. Y para nosotros esta nota era toda una ilusión, un tremenda expectativa. Demás está decir que el sueño de cualquier pibe que abraza el periodismo es poder entrevistar o estar, aunque sea,  unos minutos con su ídolo.

 Cuando ya la cosa parecía irreversible, oímos el trueno del motor de su auto desfilar por las calles de Azul, dio una vuelta a la plaza San Martín, delante de nuestros ojos y de un montón de curiosos ocasionales, y se estacionó frente mismo del hotel, en mitad de la calle. Así fue que nos enteramos que su poderosa máquina,  no era otra que el automóvil de competición que le acababa de comprar a Dante Emillozzi en Olavarria y al que ya le había pintado en los costados la leyenda: Olavarria -Jujuy.

 Se bajó del “bólido” (junto con el venía de  acompañante este hombre mayor que aparece en la foto que no sabemos quien es), y enseguida sin detener el motor, y dejando la puerta abierta del mismo, le indicó a un muchacho que esperaba en el cordón de la vereda, que se encargara de estacionar el vehículo. Se dirigió a él, con estas palabras: “buscale un palenque al potro. Con cuidado, mirá que recién lo estoy domando”. Ahí mismo lo abordamos y le planteamos hacerle el reportaje, y para nuestra sorpresa nos dijo que si, que lo acompañáramos a su habitación que después de darse una ducha, charlaría unos minutos con nosotros. Y así lo hizo mientras se tomaba una ginebra. En la publicación que se adjunta queda confirmado mi relato. Después fuimos en caravana “escoltándolo”hasta el Club Social Azul que estaba a unas tres o cuatro cuadras del hotel, donde tuvo lugar el recital. Una vez mas el turco nos demostraba su solidaridad y su calidad humana.

 Cuatro años después de este encuentro el turco murió en ese extraño “accidente” que como tantas cosas, en nuestro país, quedan sin esclarecerse. Murió cumpliendo su sueño de recorrer su querida Patria de a caballo, como nos había contado en la nota que generosamente  nos concedió en aquel momento. Muchos años mas tarde, en La Plata, escribí el relato: “El Día que los caballos mataron a los autos” a su memoria, con la secreta esperanza de que los caballos como las letras de esas canciones que el cantaba, vuelvan a llenar ese territorio perdido, ese vacío intransitable, ese agujero en el alma que nos dejó su ausencia.- Raúl Beppo Andrioli. La Plata, agosto del 2006.-

Con Domenico Modugno en un Teatro de Buenos Aires. Lo entrevisté para el diario El Tiempo de Azul, al igual que lo hice con Gilbert Becaud y Richard Clayderman. Me faltó solamente

Charles Aznavour  para completar la línea internacional ja, ja.

Domennico leía un ejemplar del diario y decía: “Azul, pintado de Azul”. A los 60 y pico de años había llegado a Argentina con un elenco de teatro italiano para representar Cyrano de Bergerac.

Bailaba y cantaba y hacia la vertical en el escenario. Un actorazo que nada tenía que envidiar a su compatriota  Vittorio Gassman.

Recordemos al pasar que Ernesto Bianco, murió en el escenario del Teatro San Martín  de Buenos Aires representando este clásico de Edmond Rostand.

En muchas ocasiones para tener  un pavo de navidad sobre la mesa, como decía Woody Allen,  hacíamos de Papá Noel, o de reyes magos. Como quedó capturado en esta fotografía donde aparezco en medio de los Moyano, padre e hijo. Federico el hijo, Raúl el padre.

Federico Moyano es hoy después de está prueba de fuego que lo dejó tostado para componer a Baltazar, je, je, … un muy cotizado modelo de las grandes marcas que se reparten el mundo de la moda. ¿Que tul? También el teatro de Beppo ha catapultado a uno que otro exitoso por el mundo.

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29 pensamientos en “Álbum de Recuerdos

  1. LA pATADA

    Es muy bueno que compartas estas imágenes. Son realmente una expresión y síntesis de una militancia desde el arte. Nos llevamos las fotos con Rusito Mañandes. Que loco que se reconozca a los grandes recien ahora! Será tarde? o temprano?
    Un abrazo militante y revolucionario!
    LA PATADA
    Banda de blues fundada en 1978 por Héctor Ruso Mañandes)

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    1. nestor

      Miguelo mirando alugunas fotos, recorro un poco del pasado reciente y me lleno de orgullo, gracias Miguel y Raúl por dejarme ser parte de ese espacio de sus vidas.

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    1. beppoandrioli Autor de la entrada

      Gracias Eray, siempre lo recuerdo a tu padre, y es mi deber ocuparme de tenerlo presente en la memoria de todas las cosas vividas y compartidas. Un beso grande. beppo.-

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  2. virginia

    Bueno, aca me encuentro leyendo tus historias y te felicito porque me parece que como dijo Eladia….demostras que se puede honrar la vida-

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  3. ALICIA ZAMARREÑO

    Me conmovió mucho que a pesar de todos estos años vividos en La Plata recuerdes así tu Azul natal. Me identifico plenamente con las palabras “la patria es la infancia”, mi patria está en mi amado Tandil. Muy buena tu página, hermosas tus fotos. Beso. Alicia.

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  4. Alicia Castro

    Querido Raúl, hermoso y entrañable tu espacio de contacto para quienes seguimos soñando. La fotografía de la tapera del Boliche de tu abuelo Federico, me hace sentir la necesidad de saber qué hay detrás de la puerta aún hoy, que ya no existe. Me gustaría leer “El Día que los caballos mataron a los autos” y saber que siempre, en cualquier lugar de nuestra patria, habrá niños y no tan niños, con el corazón atrapado por las hermosas historias de tus beppitos. Desde tu Azul, va mi abrazo. Alicia-

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  5. Adelina

    Hola Bepo.dos fotos,para mi esenciales,porque a los protagonistas los conocí en ese tiempo .al Raúl de Tribunales y al Cipriano Reyes legendario,sin dejar de emocionarme con el compañero del inicio de la lucha en la APDH el querido Lunazzi…Adelina.

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  6. alicia

    ERES un admirable personaje amante del ARTE que como muchos pasan por la vida sin que se DESTAQUE su hacer y su desmedida entrega que con tanto amor …CONTAGIA de tánta “bonomonía!”trasparente,valedera!que cuando llega PENETRA!GRACIAS BEPPO POR TODO LO TUYO :SOS UN GRANDE DE VERDAD.Alicia.(FELIZ 2011!!!)

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  7. Fierro y Lila

    En este sábado de enero, mates y lluvia por medio, visitamos tu blog , escuchamos los cuentos y te encontramos en cada historia de vida. Mientras disfrutamos de este recorrido hacemos memoria, recordamos cuando te conocimos detrás del retablo hace muuuuchos años atrás llevando a nuestros hijos al Club Español de La Plata . Y conocimos a Beppo. Hoy, nos da gusto conocer a Raúl Andrioli construyendo y multiplicando la vida, la memoria, la cultura . Hasta cualquier momento: Lila y Fierro

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  8. manuel segovia

    muy bueno lo que ases y segui luchando por tus ideales te felicito y muy buena tus fotos y exitos para este 2011. de manuel segovia.

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  9. José Joaquín Lunazzi

    Muy interesante tu información, y gracias por citar tanto a mi padre, José María Lunazzi. En mi ṕágina vas a encontrar más información sobre él. Quise aprovechar la relación con la familia Kraiselburd para que me publicaran sobre la “Jornadas del Nuevo Mundo del Niño”, que se realizaron en Mar del Plata y Necochea. Incluia el Primer Festival de Cine Infantil, si, con películas de todo el mundo. Y la presentación de dos jovencitas vestidas de juglar con las “Canciones para Mirar”, Leda Valladares y Maria Elena Walsh, cuja foto quiero negociar para que un diario o revista publique sobre ese evento. La pasé la información al nieto de Kraiselburd, en el diario, pero no respondió más.

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  10. ana rosa persiano

    Tenes historia de verdad,una que esta completa de ideales y sueños.Siempre te admire, y valore mucho amigo Beppo.Te dejo mis mejores abrazos.

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  11. Maria del Carmen Blanco

    Que linda página Raúl,! no sabía que la casa de Circunvalación Mujica y Ruta 3 , había sido de tu abuelo, cuándo yo me mudé a esa zona ahí vivia la flía.
    Christensen.-Que buenos comentarios , completamente de acuerdo.Felicitaciones por todo lo que has vivido, es mérito tuyo.Espero que el encuentro de ex alumnos de la escuela 54 se pueda realizar.Muchos cariños.-
    Maria del Carmen Blanco.-

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  12. lina

    que hermoso este historial raúl, y el encuentro con domenico!!! con guaraní!! Sos un amante del ARTE con mayúsculas!! Que hermoso todo!! admirable lo que has ido logrando. cariñosssssss la tana.

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  13. Lilia Opazo

    La verdad, son muy lindos recuerdos, me quedo corta, maravillosa historia de vida. Me encantó el relato del profesor Lunazzi, eso de que ya que no lo dejaban entrar vivo a la Facultad, por lo menos que dejaran entrar su cadáver para que los alumnos pudieran investigar. Lo de la infancia, que es el lugar donde uno pasa sus primeros años de vida, de la misma manera lo atesoro en mi mente y en mi corazón, por cuestiones de la vida me encuentro en Santa Fe, pero mi mente se quedó alli, en esos primeros años de mi vida. Caleta Olivia, donde el frío del agua del mar te recuerda que sos de aqui y no de allá. La Pampa, el gaucho, los caballos, la poesías, me trajeron a los recuerdos también de mi infancia. Mi abuelo fue uno de los primeros pobladores de la Patagonia, allí compraron muchas hectáreas y se quedaron a echar raíces (como se dice en algunos lugares) y las poesías las asocié con las payadas que solía escuchar en la estancia de mis abuelos, y a las cuales les tenia mucho miedo por la forma en que eran recitadas. Las entrevistas a los famosos. La impresionante historia de vida para poder estudiar, con todos sus dimes y diretes, el amor y la convicción por cumplir los sueños, los objetivos que en alguna parte de su corazón y su mente estaban clavados como un puñal.
    La verdad, genial, fue una forma muy relajada de transportarme a mis propias etapas de la vida, pero a la vez de un gran aprendizaje, a muchos de estos Sres, entrevistados, famosos, actores y aquellos tantos que hace mención aquí, no tuve la oportunidad ni la mas mínima de saber de sus existencias. Gracias por compartir tamañas realidades. Grandes logros!!!
    Felicitaciones!!!

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  14. Palito Luterstein

    Bepo tengo en la memoria algunas de las palabras que te escribi cuando pasastes por Casares…CUIDADO UN TITIRITERO SE METIO EN EL PUEBLO… sI LO TENES PODES PASARMELO AL MAIL.
    Un abrazo desde Salta

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